
Te levantas a la mañana con el solcito que te da justo en la cara, y ves el hermoso día que hace. Abrís lentamente los ojos y tu primer pensamiento es hay que levantarse que espera un hermoso día de estudio… te levantas con tranquilidad, vas hacia la cocina y te preparas un rico café con tostadas para darle un sabor mas rico a esta mañana. Mientras tomas tu café, el noticiero te informa cuantos choques, muertos, violaciones hay en el día, te informa el soleado día y te advierte que los subtes y los trenes están con demoras, más los miles cortes de calle por falta de… ""
Cansada de ver lo mismo, apagas el televisor y te sentas en la mesa con la pila de apuntes, agarras uno y se comienza a leer. Resaltador en mano y cuaderno. A resumir se ha dicho!
Luego de unas horas de leer, y releer. Llega la hora del almuerzo, prendes la radio, y cantado alegremente te pones a cocinar. ¿Qué pasa? Un pensamiento invade tu cabeza…Sí, otra vez la misma historia. Miles de preguntas recorren tu cerebro y vos no encontras respuesta. Te imaginas conversaciones que luego terminan siendo al revés, todas esas cosas que perdiste el tiempo pensándolas jamás serán dichas. Terminaste de cocinar unos deliciosas salchichas con puré. Nada muy elaborado. Y mientras comes, te duele cada bocado que pasa por tu garganta. No es sólo la gripe que te va a agarrar la que hace que cueste pasar la comida, sino es ese nudo en la garganta que quiere gritar, llorar y patalear, pero tu orgullo le dice NO! Y las lágrimas brotan de tus ojos, nuevamente la estupida pregunta de ¿POR QUE? Por que, ¿qué? Siempre uno se está preguntando todo ¿por qué? Por qué pasan estas cosas, por que me toco a mi, por que siempre yo, porque por que y por que? BASTA DE PORQUES… no hay una respuesta para todo, y si la hay es que porque tiene que ser así y punto. Pero insistís en saber que mierda estas haciendo mal. Y vos lo sabes, lo sabes mejor que nadie, pero no lo queres entender. Porque te duele, porque es muy difícil cambiarlo, porque hay que arriesgar mucho para hacerlo, porque sabes que ese dolor va a partirte en mil pedazos y todo el trance a entender eso va a llevar mucho tiempo. Pero vos sí lo sabes.
Y otra vez salchichas con puré, otra vez sopa, te alejas de una historia para volver a otra pasada, porque ya la conoces y le tenes pánico de que el futuro sea peor, entonces te quedas, en lo conocido, en lo ya vivido, o sufrido, y preferís ese dolor, ese maltrato conocido al que esta por venir, que es muy probable que sea muchísimo mejor, pero el arriesgar cuesta, y arriesgarse a un futuro incierto renunciando a un pasado que dejo muchas espinas es mas fuerte todavía.
¿Qué vas a hacer? Renuncias a esto que te llevo tanto tiempo pero no llegas a nada y quedas a la deriva que el futuro elija por vos, o seguís peleando? Cuanto tiempo más vas a pelear? Porque vos ya sabes la respuesta. Aunque no quieras verla, todos la sabemos, las cosas no van a cambiar, de un día para otro no vas a ser la princesa de sus sueños…y sin llegar a ninguna conclusión te das un baño para refrescar las ideas y limpiarte esas lágrimas y te vas.
Subte A con demora. Obvio ni hablar… lo esperas, al 5to subte logras subirte y la gente que te empuja, se putean entre si, y vos tratas de no ser como el resto y sonreír. Te bajas, diciendo “que tengan buen día” mientras las caras de la rutina social te juzgan por loco. Laburar, estudiar, y volver a casa. Mientras te enteras de un par de chismes, algún que otro vecino que te encontras por el camino, y las asambleas que se harán cortando las calles por la interdepartamental. Pero volvés a tu casa, a cenar e irte a dormir. fue sólo un día más.
Cansada de ver lo mismo, apagas el televisor y te sentas en la mesa con la pila de apuntes, agarras uno y se comienza a leer. Resaltador en mano y cuaderno. A resumir se ha dicho!
Luego de unas horas de leer, y releer. Llega la hora del almuerzo, prendes la radio, y cantado alegremente te pones a cocinar. ¿Qué pasa? Un pensamiento invade tu cabeza…Sí, otra vez la misma historia. Miles de preguntas recorren tu cerebro y vos no encontras respuesta. Te imaginas conversaciones que luego terminan siendo al revés, todas esas cosas que perdiste el tiempo pensándolas jamás serán dichas. Terminaste de cocinar unos deliciosas salchichas con puré. Nada muy elaborado. Y mientras comes, te duele cada bocado que pasa por tu garganta. No es sólo la gripe que te va a agarrar la que hace que cueste pasar la comida, sino es ese nudo en la garganta que quiere gritar, llorar y patalear, pero tu orgullo le dice NO! Y las lágrimas brotan de tus ojos, nuevamente la estupida pregunta de ¿POR QUE? Por que, ¿qué? Siempre uno se está preguntando todo ¿por qué? Por qué pasan estas cosas, por que me toco a mi, por que siempre yo, porque por que y por que? BASTA DE PORQUES… no hay una respuesta para todo, y si la hay es que porque tiene que ser así y punto. Pero insistís en saber que mierda estas haciendo mal. Y vos lo sabes, lo sabes mejor que nadie, pero no lo queres entender. Porque te duele, porque es muy difícil cambiarlo, porque hay que arriesgar mucho para hacerlo, porque sabes que ese dolor va a partirte en mil pedazos y todo el trance a entender eso va a llevar mucho tiempo. Pero vos sí lo sabes.
Y otra vez salchichas con puré, otra vez sopa, te alejas de una historia para volver a otra pasada, porque ya la conoces y le tenes pánico de que el futuro sea peor, entonces te quedas, en lo conocido, en lo ya vivido, o sufrido, y preferís ese dolor, ese maltrato conocido al que esta por venir, que es muy probable que sea muchísimo mejor, pero el arriesgar cuesta, y arriesgarse a un futuro incierto renunciando a un pasado que dejo muchas espinas es mas fuerte todavía.
¿Qué vas a hacer? Renuncias a esto que te llevo tanto tiempo pero no llegas a nada y quedas a la deriva que el futuro elija por vos, o seguís peleando? Cuanto tiempo más vas a pelear? Porque vos ya sabes la respuesta. Aunque no quieras verla, todos la sabemos, las cosas no van a cambiar, de un día para otro no vas a ser la princesa de sus sueños…y sin llegar a ninguna conclusión te das un baño para refrescar las ideas y limpiarte esas lágrimas y te vas.
Subte A con demora. Obvio ni hablar… lo esperas, al 5to subte logras subirte y la gente que te empuja, se putean entre si, y vos tratas de no ser como el resto y sonreír. Te bajas, diciendo “que tengan buen día” mientras las caras de la rutina social te juzgan por loco. Laburar, estudiar, y volver a casa. Mientras te enteras de un par de chismes, algún que otro vecino que te encontras por el camino, y las asambleas que se harán cortando las calles por la interdepartamental. Pero volvés a tu casa, a cenar e irte a dormir. fue sólo un día más.
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